07. ¿Qué es un Day Trader? – El Inversor de un Solo Día

Imagino que en este punto, has de estar más que emocionado. Ya que tienes una idea de lo que gana un trader profesional -y lo que tú puedes llegar a ganar-, entiendo que quieras a comenzar a invertir cuanto antes. Pero ya que hablamos un poco sobre cada estilo, es momento de profundizar un poco más en el tema. Por eso hoy hablaremos sobre el Day Trader.

Es importante que conozcas a fondo cada estilo de trading, de qué trata, los subtipos que existen, los tiempos de retorno y riesgos que implica. Además, comentaremos sobre el estilo de trabajo, tiempo de dedicación y ventajas y desventajas de convertirse en Day Trader.

Finalmente, comentaremos algunas de los rasgos característicos del perfil psicológico de estos profesionales. Para que así, puedas saber a ciencia cierta si este estilo va o no contigo. O que simplemente aprendas a identificar a un Day Trader cuando lo ves.

Primero definamos al Day Trader

El Day Trader es, como lo indica el tí­tulo del post, un inversor de un solo día. Se trata de un operador activo que abre y cierra negociaciones en periodos de tiempo sumamente cortos, o ese es el concepto tradicional de Day Trader.

En realidad, un profesional dedicado a este estilo, también puede invertir en mediano o corto plazo, la diferencia radica en que el Day Trading suele concentrarse en entradas y salidas de una vela. Es decir, si el inversor opera en 15M, entra al inicio y sale a los 14 minutos o al cierre de esa vela; para inmediatamente, abrir una nueva orden en la siguiente.

Pero sí­, generalmente vemos este tipo de trading aplicado en temporalidades menores. Y lo que es más caracterí­stico de este estilo, es que no dejan operaciones abiertas. Lo más que tarda en cerrar una orden un Day Trader convencional, es un par de horas. Pero, ¿dejar una orden de un día para otro? ¡JAMÁS!

Las ganancias de este estilo radican en una gran cantidad de operaciones realizadas con poco margen de ganancia. Así­, abren montones de operaciones al día con pocos porcentajes de manera independiente que, al final de la jornada, suman una buena ganancia.

Los tipos de Day Trading

Ahora, viéndolo más de cerca, encontramos dos tipos de Day Trader. Está por un lado el Day Trader tradicional, y por otro, el famoso, admirado y temido Scalper.

El primero, como dijimos antes, toma hasta algunas horas en cerrar sus operaciones, siempre y cuando no pasen de un dí­a para otro. El Day Trader tradicional suele operar entre las temporalidades de 1H y 15M.

El segundo, toma como mucho 5 minutos en cerrar una operación, y puede generar decenas de operaciones en una sesión invirtiendo en temporalidades de 1 y 5 minutos.

El Scalper requiere de una psicologí­a muy diferente a todos los demás estilos. Es por eso que no lo recomendamos para iniciados. Primero es conveniente desarrollar una mentalidad adecuada para temporalidades menores, que implican velocidad y una volatilidad realmente agresiva.

Se trata de un estilo sumamente rápido y que, además, requiere una respuesta instintiva. En otras palabras, un Scalper debe estar bien familiarizado con lenguaje del precio para no perder tiempo pensando demasiado una decisión.  

Además, dada la velocidad con que terminan sus velas, debe aprender a sobrellevar la adrenalina que causa la velocidad del mercado y mantener totalmente neutralizadas sus emociones al momento de operar.

Los traders que operan estos estilos desarrollan una impresionante capacidad para aprovechar al máximo incluso las oportunidades más pequeñas. De este modo y acumulando muchas pequeñas ganancias, cierran el dí­a con muy buenos beneficios. Así­, cada vela es una nueva entrada y, por tanto, una nueva oportunidad de ganancia.

Rentabilidad y retornos del Day Trading

Como ya mencionamos, el tiempo de retorno no supera el dí­a. Es decir, los inversores que practican este estilo, obtienen resultados en menos de 24 horas. Pero también queda claro que no pueden conformarse con una que otra operación, sino que se enfocan en sacar pequeños beneficios a cada una de las cientas de operaciones efectuadas cada día. De este modo, al final del dí­a y juntando todos esos “pequeños ingresos”, logran conseguir una muy buena rentabilidad.

Ahora, en cuanto a esto último, el Day Trader y el Scalper comparten este objetivo en común. La rentabilidad promedio entre los profesionales dedicados a este estilo es de entre el 3 y 10% mensual. Esto quiere decir que, un Scalper que tenga 100.000USD de capital inicial, estimarí­a cerrar el mes con 3.000USD de ganancia en un mes -por lo bajo-.

Esto a su vez, equivaldrí­a a un 36% de rentabilidad anual cerrando cada mes en el porcentaje mí­nimo estimado. Lo que sería igual a unos 36.000USD al final del año, nuevamente, por lo bajo.

Pero estas rentabilidades y ganancias no vienen de gratis. Como hemos visto, el Day Trader no solo se expone a altos niveles de estrés y adrenalina cada día. Sino que también suele inyectarles capital a sus operaciones con grandes niveles de apalancamiento para hacer de cada operación, por más pequeña que sea, un movimiento arriesgado, pero una ganancia interesante.

El estilo de trabajo del Day Trader común

Un trader, del estilo que sea, debe contar con una rutina clara de trabajo que respete al 100%. Además, para garantizar una clara toma de decisiones y una estabilidad emocional óptima durante su operativa. Esta rutina debe incluir, previo al inicio de la jornada, alguna actividad fí­sica y otra actividad adicional para calmar la mente.

Sin embargo, la jornada del Day Trader inicia como tal a las 9 am hora de Europa. Que es la hora de apertura del mercado de Londres. Entonces, tomando en cuenta el nivel de control emocional que este estilo requiere, ya a esta hora el operador debe estar listo para actuar, con la mente serena y un buen plan para comenzar.

Por lo general, los primeros pasos que estos inversores dan en su dí­a a dí­a incluyen analizar los cierres de los mercados asiáticos y analizar los gráficos del dí­a anterior. Pues con ellos pueden prever las posibles consecuencias o movimientos que les preparan los precios en su nueva jornada.

Además, deben estar atentos a los calendarios económicos para conocer si hay algún evento que pueda afectar el movimiento del precio de los activos de su interés. Y, finalmente, establecer su estrategia para comenzar a invertir.

Finalmente, este tipo de operador dedica entre 8 y 12 horas diarias a sus inversiones. Es decir, es un trabajo a tiempo completo debido a que sus ganancias dependen de la cantidad de operaciones que ejecute.

Lo que hace tan llamativo al Day Trading

  • Evita los costes por horario nocturno y fines de semana.
  • Por lo mismo, al cerrar su jornada puede continuar con su vida sin preocuparse de que alguna eventualidad pueda sacarlo del mercado. Simplemente sabe que está a salvo.
  • Acceso a gran cantidad de oportunidades de inversión cada dí­a.
  • Menor exposición a noticias y reversiones “inesperadas”.
  • Posibilidad de ganancias mayores, recurrentes y, por supuesto, retornos a muy corto plazo.

Sus desventajas

  • Requiere de gran concentración y estabilidad emocional.
  • Mayor tiempo de dedicación que el requerido por otros estilos.
  • Conlleva mayores niveles de estrés y es mentalmente exigente.
  • No admite interrupciones. Dado que los tiempos de ejecución son tan cortos, una mí­nima distracción puede convertirse en una pérdida descomunal en un parpadeo.
  • No es para nada recomendado para principiantes.

El carácter de un Day Trader

Las personas que realmente practican este estilo de trading y logran resultados consistentes, no son dioses ni super humanos. Son simplemente personas más disciplinadas que la media y con una agilidad mental que tanto tú como yo podemos llegar a desarrollar con mucha, pero MUCHÍSIMA práctica y disciplina.

También se caracterizan por ser pacientes y, tener un control emocional absoluto durante su operativa. No, tampoco son robots. Simplemente saben cómo reaccionar ante un revés. O más bien, como evitar que sus emociones sean las que reaccionen.

Personalmente, no te recomiendo que inicies por este estilo. No porque no seas capaz, porque sé que lo eres. Sino porque las emociones y el ego son factores que influyen demasiado en la operativa y que, de no saber manejarlos, te llevarán derechito fuera del mercado.

Siéntate y analiza tu experiencia, nivel de paciencia y control emocional. Considera tu capital y qué tanto te urgen esos resultados y, finalmente, evalúa tu poder de decisión antes de casarte con un estilo. Recuerda que es de tu estrategia de la que dependen los resultados de tu operativa, no de la temporalidad ni los mercados.

Por último, toma en cuenta que luego de este, aun nos faltan estilos por ver, y recuerda que estos además de diferenciarse por los tiempos de retorno o estilo de operativa, requieren diferentes estados psicológicos a la hora de invertir con capital real. Así­ que no quieras escoger un estilo solo por el tiempo de retorno o rentabilidad. Deja la ansiedad de lado, auto-obsérvate y elige con cuidado y con la mente en frío para no errar.

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