Para qué existe un filtro
Son miles de empresas, no puedes leerlas todas, y terminas comprando la que te pasó tu cuñado
Pasas horas saltando de un nombre a otro, cada noticia te manda a una empresa distinta y al final no estudiaste ninguna a fondo. Un filtro de acciones le pasa las mismas pocas pruebas a todas las empresas, con números que ya reportaron, y te devuelve las que pasan, que son las que después te sientas a leer.
Bróna Noonan dice que su hijo Donnacha nació «perfectamente sano». En las semanas siguientes empezó a perder tono muscular y a tener problemas para comer, y al principio parecía cólico, reflujo u otra cosa. Tenía 12 semanas cuando le diagnosticaron atrofia muscular espinal (AME), una enfermedad que va consumiendo los músculos con el tiempo, informó RTÉ, la televisión pública de Irlanda, en abril. Hoy tiene cuatro años, se alimenta por sonda, usa silla de ruedas y necesita cuidados a toda hora.
A cada bebé que nace en Irlanda le ofrecen la prueba del talón (el tamiz neonatal o test del piecito) entre los tres y los cinco días de nacido. La muestra va al laboratorio nacional, que la revisa buscando una lista corta de enfermedades raras y graves que tienen tratamiento si se detectan a tiempo. Cuando nació Donnacha, la AME no estaba en esa lista. Desde entonces su madre ha hecho campaña para que la pusieran, y el 13 de abril entró. Ella lo llamó un «día monumental».
Por qué se filtra
Irlanda registró 54,125 nacimientos en 2025, según la Oficina Central de Estadística. Cada año el programa encuentra unos 130 bebés con alguna de las enfermedades que busca, más o menos uno de cada 400. No se puede mandar a cada recién nacido a un especialista para un estudio completo. Por eso cada bebé recibe la misma prueba pequeña para la misma lista corta, y casi todas las familias dicen que sí (el Departamento de Salud pone la aceptación en 99.9 %). Los especialistas dedican su tiempo a los pocos bebés que la prueba señala.
Escoger empresas tiene el mismo problema, con una lista mucho más larga. Las bolsas que sigue la Federación Mundial de Bolsas tenían más de 49,054 empresas listadas a finales de 2024, y en 2025 hubo 1,471 IPO en el mundo (una IPO es la salida a bolsa, la primera vez que una empresa vende sus acciones al público). Si lees un informe anual por día, ese primer número te lleva más de 130 años. Una persona seria lee bien unas cuantas docenas de empresas en un año, y alguien o algo tiene que escoger cuáles. Si no filtras tú, filtran por ti los nombres que salen en las noticias o el dato que te pasó tu cuñado, con unas reglas que nunca pusiste tú.
Qué es un filtro de acciones
Un filtro de acciones hace ese mismo trabajo con empresas. Les pasa las mismas pocas pruebas a todas las empresas que cubre, con los números que esas empresas ya reportaron, y te devuelve las que pasan. Esas son las que después te sientas a leer.
Una prueba vale la pena cuando cumple tres cosas. Se calcula igual para todas las empresas, para que las respuestas se puedan poner una al lado de la otra. Sale de números que la empresa reportó. Y te haría cambiar de opinión: si una empresa no la pasa y a ti te da igual, esa prueba no tiene nada que hacer en tu lista.
Supongamos que pones tres requisitos: que las ventas hayan crecido el año pasado, que el negocio haya generado más efectivo del que gastó, y que su deuda sea más chica que su efectivo. De miles de empresas, a lo mejor vuelven unos cuantos cientos. Aprietas un requisito y te quedan 40. A un informe por día, son unas seis semanas de lectura. Seis semanas sí se pueden, y cada nombre de esa lista llegó ahí por tus reglas.
Los requisitos se ponen antes de mirar ninguna empresa. ¿Por qué? Porque una vez que viste un nombre y te gustó su historia, cuesta medirlo con las mismas reglas que al resto.
Mi Filtro de 6 capas (el que uso para escoger acciones), el de Bufetico, pasa a cada empresa de 30 bolsas por seis capas, una por cada medida. Tú pones el requisito de cada capa, y una empresa tiene que pasar las seis para entrar en la lista. Un número que no se puede medir se queda en gris y nunca se estima, así es que esa empresa se queda fuera. Los precios se actualizan después de cada cierre del mercado, y los estados financieros de las empresas, una vez al mes. Lo mismo lo puedes hacer con cualquier filtro de acciones, o con una hoja de cálculo y un poquito de paciencia.
Dónde falla esto
Un filtro encuentra lo que está en su lista, y nada más. Hasta abril, la prueba del talón no buscaba la AME, y por eso no la podía detectar. Un filtro de acciones tiene el mismo punto ciego, aunque con mucho menos en juego. Si ninguna de tus pruebas mira la deuda, una empresa ahogada en deudas pasa sin que nada te avise.
Cada requisito que agregas también te cuesta algo: deja fuera más empresas, y entre ellas hay buenas. Antes de poner ningún requisito, yo te recomiendo escribir por qué serías dueño de una empresa.
Bróna Noonan y la siguiente enfermedad
Bróna Noonan dijo que ser «aunque sea una pequeña parte de lograr este cambio para las familias que vienen» fue lo más importante que salió de todo esto. La lista todavía no está terminada: en 2025, el Comité Asesor Nacional de Tamizaje, el grupo de expertos que evalúa qué entra en la prueba, le mandó 10 enfermedades más a la Autoridad de Información y Calidad de la Salud para que revisara la evidencia. La primera en revisión es la hiperplasia suprarrenal congénita. El Departamento de Salud espera que la recomendación sobre esa enfermedad llegue al ministro antes de que termine 2026.
Pero la lista que te devuelve un filtro no te dice lo que dejó fuera.
