Módulo 5 · Lección 5 de 5

Vigilar una cartera sin mirarla todo el día

Miras el precio de tus acciones a cada rato, y cada movimiento te cambia el ánimo del día

Tienes la aplicación abierta en el trabajo, en la mesa y hasta en el carro, y cada número en rojo te da ganas de vender lo que compraste con tanto cuidado. Para seguir una cartera, escribe por qué tienes cada empresa, sigue sus informes unas pocas veces al año y deja de mirar fijamente el precio.

Chris Gawor entró a la bolsa alrededor de 2010, porque sus ahorros no ganaban casi nada en el banco. Empezó comprando acciones de empresas grandes en la principal bolsa británica, le contó a The Indicator from Planet Money, de NPR. Después encontró los foros, donde unos y otros se pasan datos, y se fue a empresas más pequeñas y más nerviosas, y a contratos que agrandan cada movimiento, para arriba o para abajo.

Cuando lo despidieron de su trabajo en medios digitales durante la pandemia, empezó a operar intradía (comprar y vender en el mismo día) a tiempo completo. Se acuerda de ir manejando por una autopista con su iPhone en un soporte y el mercado en vivo en la pantalla, pendiente de las alertas. «Así de enganchado estaba», dijo. Se volvió tan reservado que su esposa pensó que tenía una aventura, y cuando le contó la verdad, ella le dijo que buscara ayuda. Con el tiempo lo vio como una especie de adicción al juego, pero con el intradía.

Con el teléfono en la mano, a todos nos jala un poquito eso. El precio se mueve cada segundo que el mercado está abierto, y la empresa que hay debajo informa unas pocas veces al año. Para seguir una cartera, te mantienes al día con los informes y dejas de mirar fijamente el precio.

Una línea para cada empresa

Empieza una página o una hoja de cálculo con una fila para cada empresa que tienes. Anota la fecha en que entraste, qué parte de la cartera es hoy, y la razón por la que la tienes, en una o dos líneas.

Escribe la razón de manera que un informe la pueda comprobar. «Gran marca» no se puede comprobar. «Genera más efectivo con la operación del negocio de lo que gasta en equipo, y su deuda ha ido bajando» sí se puede, cada vez que la empresa presenta un informe. Al lado de la razón, pon los dos o tres números que la sostienen y la fecha del próximo informe.

Cuando salen los informes

En Estados Unidos, una empresa grande tiene 40 días después de cada uno de sus tres primeros trimestres para presentar un informe trimestral, el 10-Q. El año completo va en el informe anual, el 10-K. En el Reino Unido, donde empezó Gawor, las reglas de la Financial Conduct Authority, el regulador financiero británico, le dan a una empresa del mercado principal tres meses después de cerrar el semestre para publicar un informe semestral, y cuatro meses después de cerrar el año para publicar el anual.

Las empresas anuncian con tiempo las fechas de sus informes. Pon alertas de presentaciones, y apaga las alertas de precio. ¿Por qué? Porque una alerta de presentación suena cuando la empresa saca algo nuevo, y con una alerta de precio lo único que aprendes es que alguien negoció.

Cuando llega un informe, abre tu línea y busca tus números. Pon cada uno al lado del mismo periodo un año antes, porque los negocios tienen temporadas, como el trimestre de Navidad y fin de año de una tienda. Las reglas británicas ya lo traen: el informe semestral tiene que mostrar la utilidad o la pérdida de los mismos seis meses del año anterior. Si la razón se sostiene, terminaste hasta el próximo informe. Si no, averigua por qué antes de decidir nada.

Mi Filtro de 6 capas, el que uso para escoger acciones, actualiza los precios después de cada cierre del mercado y los datos financieros de las empresas una vez al mes. Así es que el día que sale un informe, leo el informe yo mismo y dejo el precio en paz. En tu propia hoja de cálculo, cuando falte un número, deja la celda vacía y no la rellenes con una suposición.

Dónde falla esto

A veces el precio se mueve por una noticia real antes de que ningún informe la muestre. En Estados Unidos, cuando pasa algo importante, como una quiebra o la salida de un alto ejecutivo, la empresa tiene cuatro días hábiles para presentar un Formulario 8-K. Por eso un salto o una caída grande en el precio es una razón para ir a leer lo que salió. Con una empresa británica que informa dos veces al año, pueden pasar seis meses entre un informe completo y el siguiente.

El otro problema es el ruido dentro de nuestra propia cabeza. Para 2019, Gawor se había prometido que se quedaría con apuestas prudentes, pagaría lo que debía y luego dejaría el intradía. Para mediados de 2020 había pagado las deudas, informó NPR. Siguió de todos modos, porque se sentía otra vez un gran operador. Ignorar el precio es un músculo, y se entrena como en el gimnasio, poco a poco.

El teléfono en el soporte

Un año después de buscar ayuda, Gawor fundó Project Wellbeing, que da talleres de concientización sobre la adicción al juego y ayuda a los empleadores a apoyar al personal que lucha con ella. El episodio de NPR mencionó aplicaciones como Robinhood y Webull. Robinhood tuvo 4,473 millones de dólares de ingresos netos totales en 2025, según su informe anual, y 1,123 millones de dólares salieron de la negociación de opciones (contratos sobre el precio de una acción), más del triple de lo que ingresó por la compraventa de acciones. El mismo informe dice que ese tipo de ingreso sube y baja con lo mucho que se negocia.

Esta es la última lección del curso.

Con esto ya sabes qué compras, lees lo que hay debajo del precio, decides con reglas escritas y, la próxima vez que una acción se mueva en tu pantalla, esperas el próximo informe con calma.

No se pudo apuntar tu correo. Inténtalo otra vez en un rato.
Correo recibido. Revisa tu bandeja de entrada y confirma con un clic (si no lo ves, mira en spam).
Cada semana te escribo cuál está cara y cuál barata, y por qué.

¿Compraste una acción por un titular y se desplomó?

El Filtro Bufetico lee por ti los informes de miles de empresas, y con eso tienes hecho el 90 % del trabajo de analizarlas.

Prueba Bufetico »
Scroll al inicio