Qué mueve el precio de una acción
Salen buenas noticias de tu empresa y la acción se cae igual. ¿Qué hiciste mal?
Compraste después de leer un titular bueno, y al día siguiente el precio estaba más abajo que cuando entraste, sin que el negocio cambiara en nada. El precio de una acción mezcla tres cosas: lo que la empresa gana hoy, lo que los inversionistas creen que ganará y cuánto pagan hoy por un dinero que llega dentro de años.
En marzo, Shantanu Narayen les escribió a los empleados de Adobe que dejaría el cargo de CEO (el que dirige la empresa) en cuanto la junta directiva encontrara a alguien para reemplazarlo. Entró a la empresa en 1998 y la dirigía desde diciembre de 2007. «Adobe nunca ha esperado a que llegue el futuro», escribió en ese memorando, según informó Fortune. Con lo que pasó después con el precio de Adobe te explico por qué suben y bajan las acciones.
El 11 de junio, Adobe reportó ingresos récord: 6,620 millones de dólares en los tres meses hasta el 29 de mayo, un 13 % más que un año antes. También subió su previsión de ingresos para el año, a entre 26,500 y 26,600 millones de dólares, según su comunicado de resultados. El mismo comunicado decía que Dan Durn, el CFO (el director financiero), se iba cuatro días después. Ese mismo 11 de junio, Marvell, un fabricante de chips, lo anunció como su nuevo CFO.
Las acciones de Adobe cayeron un 5 % en las operaciones que siguen después del cierre de la bolsa, informó Reuters, sin que el negocio hubiera cambiado desde la tarde. Ya venían bajando más de un 37 % en el año, según contó CNBC a la mañana siguiente, porque los inversionistas temían que la inteligencia artificial se comiera parte de lo que venden las empresas de software. Figma y Canva, dos rivales de Adobe, ya habían metido inteligencia artificial en sus propias aplicaciones de diseño.
Qué hay dentro del precio de una acción
Tener una acción quiere decir ser dueño de un pedacito de la empresa, con derecho a esa parte de lo que gane el negocio, este año y todos los que vengan. El precio que ves es lo que acordaron el último comprador y el último vendedor, y cambia cada vez que negocian.
En ese precio entran tres cosas: lo que el negocio gana ahora, lo que los inversionistas creen que ganará más adelante y cuánto están dispuestos a pagar hoy por un dinero que no llega hasta dentro de años. En esa última entran las tasas de interés y el ánimo general. Cuando suben las tasas, el dinero que llega dentro de años vale menos hoy, así es que la misma empresa puede tener un precio más bajo sin que haya cambiado nada más.
Lo que el negocio gana ahora es la parte fácil, porque la empresa lo reporta. La ganancia por acción es la utilidad dividida entre el número de acciones. En el trimestre de Adobe, la utilidad fue de 1,710 millones de dólares y la ganancia por acción, de 4.25 dólares. El comunicado también trae una segunda cifra, 5.96 dólares, una versión ajustada que Adobe calcula por su cuenta dejando fuera algunos costos. Cuando un titular diga que una empresa superó las estimaciones, yo te diría que revises de cuál de los dos números está hablando.
¿Y el 11 de junio? Fue cosa de la segunda parte, lo que los inversionistas creen que Adobe ganará más adelante. La previsión subió, y eso debería ayudar, pero alguien tiene que cumplirla, y Adobe estaba buscando al mismo tiempo un nuevo CEO y un nuevo CFO. El precio se mueve con la diferencia entre lo que los inversionistas esperaban y lo que recibieron, y quién dirige la empresa es parte de lo que esperan.
En unos días y a lo largo de los años
En unos pocos días, el precio sigue a las expectativas y al ánimo. Pasó con Chipotle: las acciones saltaron con un buen trimestre y cayeron con un brote, y ninguno de los números reportados había cambiado entre una cosa y otra. A lo largo de los años, el precio tiende a seguir lo que el negocio gana por acción. En Lennar, la utilidad por acción cayó casi a la mitad en un año y el precio bajó con ella, aunque no tanto.
Al precio del día no le hago caso. Mi Filtro de 6 capas (el que uso para escoger acciones) lee lo que las empresas reportan cada trimestre, y el 11 de junio el reporte de Adobe fue un récord. Con eso puedo seguir si la ganancia por acción crece durante varios años, y si el efectivo entra detrás de ella.
Dónde falla esto
Nadie puede partir una caída del 5 % en las tres partes que entran en el precio. Reuters la atribuyó al CFO que se iba. Los analistas citados por CNBC a la mañana siguiente también señalaron una previsión más baja para los ingresos recurrentes. Esa misma noche el miedo a las herramientas de inteligencia artificial seguía ahí, y las tasas y el ánimo mueven todas las acciones a la vez, así es que explicar el precio de un día con una sola causa es adivinar.
Las dos versiones de la ganancia por acción pueden estar muy lejos una de otra. En ese trimestre, la cifra reportada incluía un cargo de 0.17 dólares por acción porque Adobe rebajó en sus libros el valor de una de sus unidades, Publishing & Advertising. Por ese cargo no salió ni un centavo de la empresa. Un cambio de directivos no aparece como una línea en el estado de resultados (el informe de lo que la empresa vendió y ganó); un filtro de acciones lo ve después, si llega a notarse en los números.
El sucesor de Narayen
En septiembre, Adobe nombró próximo CEO a Anil Chakravarthy, que dirige su negocio de Customer Experience Orchestration, a partir del 1 de diciembre. Narayen pasa a ser presidente ejecutivo de la junta. La junta eligió a Chakravarthy el 2 de septiembre, y ese mismo día David Wadhwani, presidente del negocio de Creativity & Productivity, le dijo a Adobe que dejaba ese puesto, según el documento que presentó la empresa.
En julio, Adobe presentó un 8-K corto (un aviso oficial ante la SEC, el regulador de la bolsa en Estados Unidos) sobre su directora jurídica, Louise Pentland. Si Adobe la despide sin causa justificada, o ella se va por lo que la carta llama una «buena razón», recibe un año de salario, su bono objetivo y parte de sus premios en acciones por adelantado. Esas protecciones terminan 12 meses después de que empiece el nuevo CEO.
Y en la pantalla de la cotización hay una docena de números más, que la gran mayoría nos saltamos para mirar nada más el precio.
