Cómo juzgar cuánto debe una empresa
¿Cuánta deuda es demasiada? Muchas veces se sabe tarde, cuando la empresa ya no puede pagar
Ves una cifra de deuda grande y te asustas, o una pequeña y te confías, y en las dos te puedes equivocar. El tamaño de la deuda dice poco: para juzgarla mira lo que gana el negocio, el efectivo que entra, cuándo vence y qué más les prometió la empresa a sus prestamistas.
El día después de que iRobot se declarara en bancarrota, Colin Angle dijo que era «nada menos que una tragedia para los consumidores». Lo informó CNBC el 15 de diciembre de 2025. Él y otros dos investigadores del MIT fundaron iRobot en 1990, y en 2002 la empresa sacó el Roomba. Cuando iRobot se declaró en bancarrota, Angle ya no la dirigía. En enero de 2024, Amazon se había retirado de un acuerdo de 1,700 millones de dólares para comprar iRobot. Después de eso, la empresa despidió al 31 % de su personal y Angle dejó sus puestos de CEO (el director ejecutivo) y de presidente de la junta directiva.
El plan de bancarrota le entrega iRobot a Shenzhen Picea Robotics y la saca de la bolsa. CNBC calculó la deuda de iRobot en unos 190 millones de dólares.
Carnival, la empresa de cruceros, debía 24,559 millones de dólares a finales de agosto de 2026, y sus barcos siguen navegando. O sea que el tamaño de la deuda, por sí mismo, dice poco. Para juzgarla hacen falta otras cuatro cosas: lo que gana el negocio, el efectivo que entra, cuándo hay que devolver el dinero y qué más les prometió la empresa a sus prestamistas aparte de pagarles.
¿La utilidad cubre los intereses?
La cobertura de intereses divide la utilidad operativa, lo que gana el negocio antes de intereses e impuestos, entre la factura de intereses. Te dice cuántas veces podría el negocio pagarles a sus prestamistas con lo que ganó. De diciembre de 2025 a agosto de 2026, los primeros nueve meses del año fiscal de Carnival, la utilidad operativa fue de 3,678 millones de dólares y el gasto por intereses, de 862 millones de dólares, según su último informe trimestral. Eso da unas 4.3 veces.
En iRobot la prueba no funcionaba. En 2024 perdió 102.95 millones de dólares operando el negocio, antes de intereses. Con una pérdida, el resultado de esa división sale negativo y no hay nada que leer en él. ¿Y de dónde salen entonces los intereses? Del efectivo que hay en caja o de dinero nuevo.
El efectivo que entra
El flujo de efectivo de las operaciones está en el estado de flujos de efectivo: es el dinero que trajo el negocio después de pagar sus cuentas. En los primeros nueve meses de 2025, las operaciones de iRobot consumieron 104.2 millones de dólares. Su efectivo pasó de 134.3 millones de dólares a finales de 2024 a 24.8 millones de dólares a finales de septiembre de 2025.
Cuándo hay que devolver el dinero
La nota de la deuda, una de las notas que acompañan los estados financieros en el informe anual, tiene una tabla de cuánto vence cada año. Si lo que vence está repartido en muchos años, la empresa tiene tiempo para refinanciar, pedir un préstamo nuevo para pagar el viejo, una parte a la vez. iRobot tenía un único préstamo, de 200.0 millones de dólares, con filiales de The Carlyle Group. Lo tomó en julio de 2023 y en un principio vencía el 24 de julio de 2026.
¿Qué más prometió?
Los préstamos vienen con cláusulas, promesas que hace el que pide prestado aparte de pagar, como mantener un mínimo de activos o de efectivo. Si rompe una, los prestamistas pueden exigir su dinero antes de tiempo. El préstamo de iRobot exigía un informe del auditor sobre sus cuentas de 2024 sin ninguna duda sobre si la empresa podía seguir funcionando como negocio, y el informe del auditor traía esa duda. Por eso, desde marzo de 2025, iRobot vivió de dispensas, permisos de los prestamistas para seguir aunque la cláusula estaba rota: seis enmiendas con las filiales de Carlyle hasta octubre, la mayoría para correr la fecha límite unas semanas más.
La línea de la deuda tampoco es todo lo que debe una empresa. Las facturas que todavía no les ha pagado a sus proveedores están en cuentas por pagar, unas líneas más arriba en el balance general. Las de iRobot pasaron de 106.4 millones de dólares a finales de 2024 a 197.0 millones de dólares a finales de septiembre de 2025.
Dónde falla esto
Carnival también falló la prueba de cobertura. En su año fiscal 2023, la utilidad operativa fue de 1,956 millones de dólares y el gasto por intereses, de 2,066 millones de dólares, según su informe anual de ese año. Cualquiera que esté empezando la habría puesto al lado de iRobot. Pero siguió pagándoles a sus prestamistas, y en los primeros nueve meses del año fiscal 2026 la utilidad cubrió los intereses más de cuatro veces. Lo que miden estas pruebas es cuánto depende una empresa de que sus prestamistas le sigan prestando.
La cobertura, además, es el número de un año, y una utilidad puede caer más rápido de lo que se paga una deuda. Y hay razones financieras que dejan de servir del todo: la deuda dividida entre el patrimonio (lo que queda para los dueños después de restar todo lo que se debe), una medida común, pierde todo sentido cuando el patrimonio baja de cero, y ahí es donde ha estado McDonald’s desde 2016.
Dónde terminó la empresa de Colin Angle
El 24 de noviembre de 2025, una filial de Picea les compró a las filiales de Carlyle todos los derechos de los prestamistas sobre ese préstamo: 190.7 millones de dólares de capital e intereses. Picea era también la empresa que fabricaba los productos de iRobot. Ese mismo día, iRobot le debía 161.5 millones de dólares por la fabricación, y 90.9 millones de dólares de eso ya estaban vencidos. Tres semanas después, iRobot se declaró en bancarrota con un plan que le da a Picea la empresa entera.
Otra trampa se ve menos: que las ventas suban y a la empresa le quede menos de cada dólar.
