Inflación: el número que publican no es el que te duele

Preguntarle a un solo número cómo le va a un país es como preguntarle al termómetro si la casa es bonita. Te da una cifra exactísima y no te ha dicho nada.

Este mes hay dos termómetros que marcan casi lo mismo, y detrás hay dos casas que no se parecen en nada.

Imagina que tienes dos primos. Uno vive en Calgary y el otro en Sídney.

Al de Calgary lo que le arruina el mes es el coche. Cuarenta kilómetros al trabajo y otros cuarenta de vuelta, y llenar el tanque se le come un pedazo del sueldo que antes no se comía. Le preguntas cómo está la vida allá y te dice que carísima.

Al de Sídney le renovaron el alquiler. Cinco por ciento arriba. No fuma, no viaja, cocina en casa, y llega peor a fin de mes que el año pasado. Le preguntas lo mismo y te contesta igual: carísima.

Los dos tienen razón. Y los dos aparecen en las estadísticas casi con el mismo número: los precios subieron alrededor del 3 % en Canadá y un 3,5 % en Australia.

Ahí se queda el titular. Y ahí se equivoca casi todo el mundo, porque a uno de esos dos primos se le va a arreglar la vida solo y al otro no.

La misma queja, dos enfermedades distintas

El Banco de Canadá lo dijo con todas las letras: la inflación anda cerca del 3 % por la gasolina. Sin gasolina, baja al 2,2 %.

O sea, a tu primo de Calgary le duele algo que depende de un barco que cruza un estrecho al otro lado del mundo. El día que el petróleo se calme, se le calma la queja. Le duele el bolsillo, no le duele el país.

En Australia la cuenta sale al revés. El titular bajó, y así contado parece una mejora. Pero cuando apartas lo que sube y baja de golpe y te quedas con el fondo del asunto, ese número no baja: se planta en 3,6 %, más alto que el titular. Y lo que más empuja es la vivienda.

A tu primo de Sídney no le duele un barco. Le duele el techo. Y un techo no se abarata porque cambie el precio del crudo.

Ahí está el detalle que casi nadie mira. En Canadá, limpiar el número lo mejora. En Australia, limpiarlo lo empeora. Mismo titular, diagnóstico contrario.

La inflación no se modera. Se muda de sitio, y hay sitios de los que ya no se va.

Por eso Australia paga el doble que Canadá

Australia tiene su tipo de interés en 4,35 %. Canadá, en 2,25 %, y lleva meses sin tocarlo. Casi el doble.

De ahí sale el razonamiento que llevo leyendo mil veces y que he visto costar dinero otras tantas: el dinero va donde le pagan más, Australia paga más, luego se compra el dólar australiano. Suena impecable.

Un tipo alto no es un premio que reparte un país. Es la factura de un problema que todavía no ha resuelto. Australia paga el 4,35 % porque los bomberos siguen dentro de la casa. Canadá se permite el 2,25 % porque los suyos ya se fueron a cenar.

A nadie se le ocurre comprar una casa porque tenga más camiones de bomberos en la puerta.

Por qué esto no te va a funcionar

Esto que acabas de leer está medido. Lo he pasado por todo el histórico desde 1990 en las veintitrés monedas que sigo, y cuando la fase uno señala y el gráfico confirma, en todo ese histórico casi no ha fallado.

Y aun así, lo más probable es que a ti no te funcione.

No porque la señal esté mal. Tener el carné no es saber conducir con hielo; eso lo aprendes la primera vez que el coche no te hace caso, y no leyendo el manual. Aquí el hielo es aguantar una posición seis meses sin que haga nada, y perder cinco veces de diez sin tocar la estrategia a la tercera.

Eso no es un problema de mi método. Es el problema de todos, y es la razón de verdad por la que hay gente perdiendo dinero con estrategias que funcionan. El mercado no te cobra por no saber. Te cobra por no aguantar.

La buena noticia es que eso también se entrena. Con hielo debajo, no mirando cómo conduce otro.

LA SEMANA EN CINCO LÍNEAS

  • Calculado el 10 de septiembre de 2026
  • Monedas puntuadas: 23 de 23
  • Pares con señal encendida: 11
  • Par de la semana: AUDCAD, lado vendedor, señal nacida en mayo
  • Estas cifras valen hasta el próximo lunes

Caso de Estudio: AUDCAD

De las veintitrés monedas con datos suficientes, el dólar canadiense va segundo y el australiano decimosexto. Uno arriba del todo, el otro por debajo de la mitad.

La valoración del par está en −25, en una escala de −100 a +100. El signo negativo favorece el lado vendedor: australiano débil contra canadiense fuerte.

En la cabecera del gráfico verás ese número al revés, y es a propósito: funciona como la etiqueta de un precio. El menos quiere decir que algo está barato y el más que está caro, y el color lo remata. Aquí sale en rojo, que es la señal de vender.

Y hay una etiqueta así en cada uno de los doscientos treinta y un pares, unas en rojo y otras en verde. Saber cuáles cambian de color cada lunes es el trabajo que nadie ve.

La señal nació en mayo. Estas cosas tardan de año y medio a tres años en desplegarse, porque miden política monetaria y el dinero tarda meses en derramarse por la economía. Cuatro meses después es cuando toca empezar a mirar el gráfico todos los días.

Un apunte práctico: en el cálculo el par aparece al revés, como CADAUD. Es lo mismo desde la otra orilla. Aquí lo escribo AUDCAD porque es el símbolo que tienes en tu bróker.

¿Qué hacer con esta información?

Con paciencia, que es la parte que nadie quiere oír.

Que quede claro el juego: no es invertir y olvidarse, y tampoco es intradía. Es especular. Semanas o meses, con el diario y el semanal mandando.

Lo que hay ahora es viento a favor, no una entrada. Que el SAB y la expansión guía estén alineados con ese lado. Esperar a que la expansión comprima. Y esperar el gatillo en la vela del diario o en la del semanal.

Si el gráfico no confirma, no hay operación, aunque el fundamental esté gritando. Y si confirma: tamaño de siempre, stop de siempre.

La belleza del asunto

Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato. Tus dos primos lo saben perfectamente: a uno le aprieta en la gasolinera y al otro en el contrato del alquiler. Se quejan igual de fuerte y los dos con razón.

Pero al mercado no le importa quién se queja más alto. Le importa cuál de las dos quejas se va a arreglar sola y cuál no. Y la que no, la del techo, tarda años en dejar de doler. Ahí es donde miro.

La semana que viene, otra pieza de la fase uno con los números de esa semana. Si quieres que mire un par concreto, pídelo en la página de Consulta. Contesto aquí, en abierto.

La otra cara de esta misma clase, un país donde el problema es que los precios no consiguen subir, la tienes en el caso de China. Y si te ha quedado la duda de por qué a veces tengo la valoración clara y aun así no entro, eso es valoración no es señal.


AVISO

Este artículo es formación general sobre una metodología de análisis. No es asesoramiento personalizado ni una recomendación para que compres o vendas nada. TendenciasFX no conoce tu situación ni tus objetivos. Operar divisas y contratos por diferencias con apalancamiento puede hacerte perder más de lo que inviertes. Los resultados de un estudio histórico no garantizan resultados futuros. El autor y la academia pueden tener posiciones abiertas en los pares citados. Lee las Advertencias de Riesgos y los Términos de Uso.

Scroll al inicio